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¿ESTANCAMIENTO O RECUPERACIÓN?

“Los planetas se están alineando para un gran 2026 si no chocamos la calesita”, señaló Arriazu en Tucumán

El destacado economista disertó en Yerba Buena sobre la importancia de la confianza como motor de la recuperación, advirtió que Argentina debe abandonar su estructura productiva artificial para aprovechar un boom exportador sin precedentes en energía y minería que podría transformar al país en la próxima década.

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27 mar, 2026 12:15 p. m. Actualizado: 27 mar, 2026 12:15 p. m. AR
“Los planetas se están alineando para un gran 2026 si no chocamos la calesita”, señaló Arriazu en Tucumán

El economista tucumano Ricardo Arriazu planteó que Argentina atraviesa un momento decisivo donde la estabilidad lograda por el equilibrio fiscal debe transformarse en crecimiento mediante la reconstrucción de la confianza ciudadana e inversora. Durante su exposición en Yerba Buena, organizada por la Fundación del Tucumán, Arriazu analizó que, si bien existen signos de reactivación récord en ciertos indicadores oficiales, el país arrastra una decadencia estructural de 14 años donde la capacidad de producción es insuficiente para las necesidades sociales, sentenciando que: “Argentina es el país de las oportunidades perdidas... hoy voy a mostrar la Argentina posible pero también que es un sueño porque para dejar de ser pobres es imperativo agrandar la torta, ya que actualmente la torta no alcanza para cubrir las necesidades básicas de todos los habitantes”.


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Arriazu abordó la aparente contradicción entre la percepción de crisis de la población y los datos macroeconómicos recientes que marcan hitos históricos. Al respecto, señaló: “Si ustedes le preguntan a la gente cuáles son las grandes dudas la gente dice 'No llego a fin de mes.' La mayoría de la gente dice 'Mis ventas bajaron 50%.' Y la gente dice 'Cierra la empresa se está destruyendo la industria.' (...) El INDEC dice que el nivel de actividad económica en el mes de diciembre fue el más alto de la historia y hoy (por el jueves) acaban de publicar enero más grande que diciembre por lo tanto enero fue el más grande de la historia, entonces la pregunta es ¿alguien miente. No, lo que voy a mostrar es que es consistente, hay exageraciones pero es consistente”.


Según el consultor, sectores como el agro y la energía impulsan el índice general, mientras que el comercio y la industria sufren por un cambio en las prioridades de gasto de las familias.


La confianza como única brújula económica


Para el especialista, el éxito del programa económico actual depende casi exclusivamente de una variable psicológica con impacto financiero directo: la elección entre el peso y el dólar. “Toda la palabra confianza es compro dólares o no compro dólares, eso es todo Argentina... esta es la variable fundamental para ver todos los días, todos los meses para saber qué es lo que va a pasar en la Argentina en el corto plazo”. Arriazu destacó que el mayor mérito del Gobierno fue el ajuste fiscal, pero advirtió sobre la necesidad de ganar la "pulseada" contra la especulación: “La única alternativa era que el que especulara en contra del peso perdiera porque desde el 80 para acá hubo 20 años de crecimiento negativo todos asociados a crisis de balanza de pago, por eso era tan importante que el gobierno ganara la pulseada”.


Al proyectar el mediano plazo, Arriazu se mostró sumamente optimista respecto al potencial exportador de la energía y la minería, siempre que se mantenga la disciplina institucional. “Como dijo alguien, nos van a salir dólares por las orejas mientras no choquemos la calecita... los planetas se alinearon si no hacemos macana”. Detalló que para el 2030, la balanza comercial energética será masivamente superavitaria gracias a Vaca Muerta y los nuevos oleoductos: “Este año vamos a exportar 135 millones de barriles de petróleo, Vaca Muerta es tan buena y posiblemente es la mejor roca del mundo podemos estar en forma competitiva”.


El desafío para Tucumán: Entre el agro y la logística


Respecto al impacto de este nuevo modelo en la provincia, el economista advirtió que Tucumán debe prepararse para una transformación que no la beneficia de forma tan directa como a las provincias mineras o petroleras. “Tucumán no es un perdedor neto pero es una economía que va a tener cosas a favor y cosas en contra... puede estar como centro logístico la agricultura si cambian los precios relativos se va a beneficiar, pero parte de la industria de Tucumán se va a perjudicar”. Arriazu instó a la dirigencia local a anticiparse: “Es fundamental que las fuerzas vivas lo entiendan, lo examinen y lo anticipen porque justamente van a tener el mismo tipo de fenómeno que se da a nivel nacional... no van a tener ni por broma el impacto que tiene el Gran Buenos Aires”.


Finalmente, el economista concluyó con una nota de esperanza cautelosa sobre el rumbo del país, otorgando al actual proceso una viabilidad superior a la de intentos anteriores. “Mi probabilidad de éxito de largo plazo la subí de 30 a 40, esta vez estoy ligeramente arriba de 50 que debe ser la primera vez en décadas que estoy arriba de 50”. Sin embargo, recordó que el camino hacia el 2026 requiere evitar errores políticos y de gestión: “Los planetas se están alineando para un gran 2026 excepto que choquemos la calecita. La confianza se destruye en un instante y tarda años para reconstruirla”.

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